domingo, 23 de noviembre de 2008

Poema Pido la Paz y la Palabra

Prepárame una cuna de madera inocente y pon bandera blanca sobre su cabecera.Voy a nacer. Y desde ahora mismo,pido la paz y pido la palabra.Pido una tierra sin metralla, enjutade llanto y sangre, limpia de cenizas,libre de escombros. Saneada tierrapara sembrar a pulso la simienteque tengo entre mis dedos apretada.
Pido la paz y pido la palabra.

Pido un aire sosegado, un cielo dulce,
un mar alegre, un mapa sin fronteras,
una argamasa de sudor caliente
sobre las cicatrices y fisuras.
Pido la paz y pido la palabraPido la paz y pido a mis hermanoslos hijos de mujer por todo el mundoque escuchen esta voz y se apresuren.Que se levanten al rayar el díay vayan al más próximo arroyuelo.Laven allí sus manos y su boca,
se quiten los gusanos de las uñas,
saquen su corazón que le de el aire,
expurguen sus cabellos de serpientes
y apaguen la codicia de sus ojos,
Después, que vengan a nacer conmigo.Haremos entre todos cuenta nueva.Quiero vivir. Lo exigo por derecho.Pido la paz y entrego la esperanza.

Angela Figuera, 1958
Ojalá todos los niños nacieran en esa cuna con esa bandera blanca, pero lamentablemente no es así y es cierto que nos va a desengañar el amanecer de cada día, pero no podemos perder la esperanza, es lo último que podemos perder, porque todavía podemos expresarnos.
A LA INMENSA MAYORÍA
Aquí tenéis, en canto y alma, al hombreaquel que amó, vivió, murió por dentroy un buen día bajó a la calle: entoncescomprendió: y rompió todos sus versos.
Así es, así fue. Salió una nocheechando espuma por los ojos, ebriode amor, huyendo sin saber adónde:a donde el aire no apestase a muerto.
Tiendas de paz, brizados pabellones,eran sus brazos, como llama al viento;olas de sangre contra el pecho, enormesolas de odio, ved, por todo el cuerpo.
¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atrocesen vuelo horizontal cruzan el cielo;horribles peces de metal recorrenlas espaldas del mar, de puerto a puerto.
Yo doy todos mis versos por un hombreen paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,mi última voluntad. Bilbao, a oncede abril, cincuenta y uno.
Pido la paz y la palabra, 1955.
EN EL PRINCIPIO
Si he perdido la vida, el tiempo, todolo que tiré, como un anillo, al agua,si he perdido la voz en la maleza,me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todolo que era mío y resultó ser nada,si he segado las sombras en silencio,me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostropuro y terrible de mi patria,si abrí los labios hasta desgarrármelos,me queda la palabra.
Pido la paz y la palabra, 1955
Blas de Otero